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Burgos

Otra vez los mejores

La afición del Burgos volvió a ser, con creces, lo mejor de una temporada irregular con buen principio y un gris final.

Se acabó la temporada para el Burgos y llega el momento de cerrar el blog de la temporada en el que se recoge lo mejor y lo peor de una trayectoria que ha tenido contrastes y que no ha terminado con la brillantez que se esperaba.

El fútbol tiene siempre factores que no se pueden controlar y que tienen difícil explicación. El Burgos de la primera vuelta hizo soñar a los aficionados, más por los resultados que por el juego, pero lo cierto es que la fortaleza defensiva, la calidad del guardameta Caro y la pegada en las escasas ocasiones de gol que el equipo creaba llevaron al conjunto blanquinegro a los puestos altos de la tabla.

Era un Burgos de record, con la portería imbatida durante 10 jornadas, fue el Mirandés el equipo que le hizo encajar el primer gol en la jornada 11 en El Plantío, jugando el Burgos con un hombre menos por la expulsión de Caro y aún así ganando el partido en los últimos instantes con un gol de Mourad.

El Burgos, animado por una afición inagotable, que llamaba la atención de los medios por el ambiente que era capaz de crear en El Plantío, que convirtió durante muchas jornadas en feudo inexpugnable, porque los aficionados llevaban en volandas a unos jugadores que estaban cargado de moral y confianza. Lo mejor, llegaba el 1 de noviembre con un triunfo en Las Palmas, que ponía al burgos líder del campeonato. Hacía mucho tiempo que el Burgos no encabezaba una tabla del fútbol profesional, algunos aficionados inlcuso se frotaban los ojos cuando miraban la clasificación, ilusionados al máximo con lo que hacía su equipo.

Pero el liderato duró apenas cuatro días, porque el 5 de noviembre, el conjunto blanquinegro perdía 0-1 en El Plantío ante el Tenerife. No pasaba nada, la afición arropaba ese día de forma especial a un José Antonio Caro que perdió su imbatibilidad al encajar un gol de penalti y la derrota empequeñecía ante los aplausos de la afición blanquinegra entregada a los suyos.

El Burgos no recuperó ya más el primer puesto, fue bajando poquito a poco de la nube y antes de las vacaciones de Navidad tuvo un aviso especial de un equipo de 1RFEF, el Eldense, que lo eliminó de la Copa del Rey. Fue la primera ilusión rota de la temporada porque los aficionados soñaban en poder ver a su equipo jugar contra un grande de la Primera División, pero un mal partido en Elda rompía esas opciones.

Y era el principio de un largo camino de partidos irregulares y derrotas. Las vacaciones de Navidad le sentaron muy mal al Burgos que volvió desconocido con un partido para olvidar en Mendizorroza, ante el Alavés, que ya vaticinaba que si el rumbo no cambiaba aguantar en puestos de playoff en la tabla iba a ser complicado. Y así fue.

El 29 de enero el Burgos salía de los puestos de fase de ascenso tras una mala racha y su derrota ante el Levante, que ponía punto final a 18 jornadas en posiciones de jugar para el ascenso a Primera División. El sueño se iba desvaneciendo, pero la afición del Burgos seguía confiando y animando a los suyos, incluso con presencia notable en todos los desplazamientos. Un Burgos que además había sido capaz de mantenerse tres jornadas en puestos de ascenso directo.

Pero todo tiene su fin y el Burgos comenzó a perder rigor defensivo, además los rivales ya le hacían goles con relativa facilidad, en pocas llegadas y la confianza de cara a puerta comenzó también a decaer en los jugadores. Las lesiones de jugadores fundamentales en la alineación de Calero, algunas se prolongaron por más tiempo del previsto, unido a la falta de acierto para aprovechar las jugadas de estrategia, llevaron al Burgos a una caía escalonada, que puedo ser peor, pero que le dejó en la última jornada en el puesto 11 de la clasificación. Un Burgos que perdió en la despedida del técnico ante el Lugo, ya descendido y que ganó en El Plantío, su único partido en toda la segunda vuelta. Un equipo blanquinegro que acumulaba tres derrotas consecutivas tras haber caído también en El Plantío ante el Leganés y a domicilio en Tenerife.

Pero pese a todo, y así lo reflejamos en Burgosdeporte, la afición aplaudió al equipo al final del partido tras el 0-3 ante el Leganés y en el último partido, la dolorosa derrota ante el colistas no impidió el homenaje de la afición al técnico., Julián Calero, y a la plantilla de jugadores, por el tiempo que hicieron soñar y disfrutar a los aficionados con algo grande.

Una vez más, los mejores, los incondicionales, los de siempre, la gran afición del Burgos CF, que ya piensa en positivo sobre lo que puede venir la próxima temporada. Nada malo, con esta afición de lujo.

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